Día 14/09 Exaltación de
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Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz
de nuestro Señor Jesucristo: en él está nuestra salvación, vida y resurrección;
él nos ha salvado y liberado.
Nos autem gloriári opórtet in cruce Dómini nostri Iesu Christi,
in quo est salus, vita et resurréctio nostra, per quem
salváti et liberáti sumus.
Oración Colecta
Oremos:
Señor, Dios nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los humanos
por medio de tu Hijo, muerto en la cruz; concédenos, te rogamos, a quienes
hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de
la redención.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce quedaba curado
Lectura del libro de los Números
21, 4-9
En aquellos días, el pueblo se impacientó y
murmuró contra Dios y contra Moisés diciendo:
"¿Por qué nos sacaste de Egipto para morir en el desierto? No tenemos pan
ni agua y ya estamos hastiados de ese pan sin consistencia".
Entonces Dios envió contra el pueblo serpientes venenosas que los mordían, y
murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés diciendo:
"Hemos pecado murmurando contra el Señor y contra ti; ruega al Señor para
que aparte de nosotros las serpientes".
Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió:
"Haz una serpiente de bronce y colócala en un estandarte: los mordidos por
serpiente quedarán curados al mirarla".
Moisés hizo una serpiente de bronce y la levantó en un asta; cuando uno era
mordido, miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 67
No olvidemos las hazañas del Señor.
Ne obliviscámini óperum Dómini.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
presten oídos a las parábolas de mi boca. Abriré mi boca y les hablaré en
parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.
No olvidemos las hazañas del Señor.
Ne obliviscámini óperum Dómini.
Cuando Dios los hacia morir, lo buscaban
y madrugaban para volverse hacía él. Se acordaban de que Dios era su auxilio;
el Dios altísimo su redentor.
No olvidemos las hazañas del Señor.
Ne obliviscámini óperum Dómini.
Lo adulaban con su boca, le mentían con
la lengua; su corazón no era sincero con él ni eran fieles a su alianza.
No olvidemos las hazañas del Señor.
Ne obliviscámini óperum Dómini.
Pero el sentía lástima de ellos, les
perdonaba su culpa y nos los destruía. Muchas veces dominó su ira y apago el
furor de su cólera.
No olvidemos las hazañas del Señor.
Ne obliviscámini óperum Dómini.
Cristo se humilló a sí mismo, por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas
Lectura de la carta del apóstol san
Pablo a los Filipenses
2, 6-11
Cristo Jesús, siendo Dios, no consideró que
debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el
contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo
semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia acepto incluso
la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está
sobre todo nombre, para que, el nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el
cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que
Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con
tu santa cruz redimiste al mundo.
Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi, quia per crucem tuam
redemísti mundum.
Aleluya.
El hijo del hombre tiene que ser levantado
Lectura del santo Evangelio según san Juan
3, 13-17
En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo:
"Nadie ha subido al cielo, a no ser el que
vino de allí, es decir, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés levantó la
serpiente de bronce en el desierto, el Hijo del hombre tiene que ser levantado
en alto, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea
en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo
para condenarlo, sino para salvarlo por medio de él".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice "Credo".
Celebrante:
Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre: él es nuestro único Mediador y
Sacerdote, al ofrecer una vez y para siempre su sacrificio en la cruz; para
que, ya resucitado, interceda ante el Padre por la Iglesia en la tierra:
A cada petición respondemos: Escúchanos, Padre.
Para que, por el poder de la cruz de Cristo,
el Padre conceda a su Iglesia la firmeza en la fe, el valor en la esperanza y
la entrega en el amor, oremos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Para que, por la eficacia salvífica de la cruz de Cristo, el Señor conceda la paz y
la reconciliación entre todos los seres humanos de buena voluntad. Oremos al
Señor.
Escúchanos, Padre.
Para que, por la cruz salvadora, el Padre
sostenga a los enfermos, dé fortaleza y aliento a los oprimidos y conforte a
cuantos comparten la pasión de Cristo. Oremos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Para que, por la cruz redentora, el Señor
robustezca a cuantos predican el Evangelio en tierras lejanas y en los grupos
más alejados de
Escúchanos, Padre.
Para que, por la fuerza de la cruz del
Señor, el Padre otorgue a cuantos con ella hemos sido marcados el Espíritu de
fortaleza y de paciencia, de paz y de amor. Oremos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Celebrante:
Dios y Padre nuestro, que levantaste sobre todo a tu Hijo, obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz; escucha la oración de cuantos creemos en él y
queremos seguir su camino de entrega, de sacrificio por amor a ti y a nuestros
hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Señor, que nos limpie de toda culpa este
sacrificio, el mismo que, ofrecido en el altar de la cruz, quitó el pecado del
mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La gloriosa victoria de la Cruz
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para
que, donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la vida, y el que venció
en un árbol, fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria,
unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]
Cuando yo sea elevado sobre la tierra,
atraeré a todos hacia m, dice el Señor.
Ego si exaltátus fúero a terra, omnes traham ad meípsum, dicit Dóminus.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Fortalecidos con esta Eucaristía, te pedimos, Señor Jesucristo, que lleves a la
gloria de la resurrección a los que has redimido en el madero salvador de
Amén.